El Alcalde aborda con Demarcación de Carreteras en Galicia soluciones para sacar el tráfico pesado del centro urbano, resolver los problemas de aguas pluviales de la N-120 y mejorar la seguridad peatonal en la A-52.
Luis Piña mantuvo el pasado 31 de agosto una reunión de trabajo en A Coruña con el ingeniero jefe de la Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia, Ángel González del Río, para abordar distintos expedientes relacionados con la N-120 y la A-52.
- Avanzar en la tramitación del nuevo vial de As Tapadas, proyectado para crear una alternativa al tráfico pesado que actualmente atraviesa el núcleo urbano. El expediente se encuentra paralizado debido a las afecciones derivadas de la A-52, por lo que el alcalde presentó una propuesta de trazado que permita evitar o reducir dichas afecciones.
- Solicitar el desbloqueo del proyecto de pluviales de la N-120. En este asunto, el alcalde propuso aprovechar las obras de humanización de la calle Antonio Facorro, actualmente en ejecución, para estudiar una solución que permita separar las aguas pluviales procedentes de la carretera nacional de la red municipal de saneamiento.
- Reclamar también el estudio de una alternativa que permita garantizar un tránsito peatonal seguro en los dos enlaces de la A-52 con el casco urbano, una reivindicación histórica del Ayuntamiento ante la ausencia de una infraestructura específica que permita realizar estos cruces con seguridad.
Una alternativa para el nuevo viario de «As Tapadas»
Uno de los asuntos centrales de la reunión fue el expediente del Plan Especial de Infraestructuras y Dotaciones para la construcción de un nuevo vial en As Tapadas, una infraestructura que el Ayuntamiento considera fundamental para resolver el tránsito de vehículos pesados que actualmente atraviesa el núcleo urbano.
El futuro vial tiene como objetivo crear una alternativa al tráfico entre la PO-406 y la EP-5005, permitiendo retirar del centro urbano buena parte del tráfico pesado generado por los polígonos industriales, el parque empresarial, las actividades extractivas de las canteras y otras zonas, como el tráfico procedente de la carretera de Celanova o del polígono de Cortegada, que actualmente tienen que acceder a la A-52 a través de los viales del núcleo urbano.
Este PEID precisa de varios informes sectoriales para su tramitación, que actualmente se encuentra paralizada en la Demarcación de Carreteras debido a las afecciones derivadas de la A-52 que afectan a su trazado.
Durante la reunión, el Alcalde, Luis Piña, acompañado por Alfonso Botana, encargado de la redacción y tramitación técnica del Plan, presentó una alternativa de trazado que permitiría evitar o reducir buena parte de estas afecciones.
La propuesta fue entregada a los servicios técnicos de Carreteras para que puedan analizar su viabilidad y determinar, si fuera necesario, los ajustes que deberían introducirse.
El Ayuntamiento considera especialmente importante mantener en la solución definitiva el enlace con la PO-406, que debería producirse a la altura de la carretera que parte hacia el Cuartel de la Guardia Civil y que posteriormente desemboca en la calle Álvaro Cunqueiro.
Esta conexión se considera fundamental para garantizar la funcionalidad del futuro vial y cumplir con el objetivo de desviar el tráfico pesado del centro urbano de A Caniza.
Se solicita el desbloqueo del proyecto de pluviales de la N-120.
El segundo de los asuntos abordados fue el desbloqueo del proyecto de acondicionamiento de aceras y red de pluviales de la N-120, correspondiente al expediente 38-PO-50040.
Durante la reunión se puso de manifiesto la problemática que genera actualmente la incorporación de las aguas pluviales procedentes de la N-120 a la red municipal de saneamiento, provocando sobrecargas en el sistema y un incremento de los caudales que llegan a la estación depuradora urbana, EDARU.
En este contexto, el Alcalde trasladó una posibilidad concreta para avanzar en la solución del problema, aprovechando las obras de humanización de la calle Antonio Facorro, actualmente en ejecución.
La actuación municipal incluye una nueva canalización subterránea desde la Plaza Mayor hasta la rotonda del Olivo, lo que permitiría estudiar la recogida de las aguas pluviales de la N-120 a la altura de la Plaza Mayor y su conducción a través de esta nueva infraestructura.
El Alcalde propone que se estudie esta posibilidad, aprovechando unas obras que ya están en marcha y que tienen un plazo previsto de ejecución de 9-10 meses, evitando así que sea necesario volver a actuar posteriormente sobre la calle Antonio Facorro.
Una solución segura para los peatones en los enlaces de la A-52.
El tercer asunto trasladado por el alcalde fue la necesidad de buscar una solución segura para el tránsito peatonal en los dos enlaces de la A-52 con el casco urbano de A Caniza, una reivindicación histórica del Ayuntamiento que se mantiene desde la puesta en funcionamiento de la autovía en el municipio, a finales de los años noventa.
Estos enlaces, uno en sentido Vigo y otro en sentido Ourense, son utilizados diariamente por vecinos y vecinas que se desplazan a pie hacia equipamientos como el cementerio municipal, el campo de fútbol de O Vieiro y otros establecimientos hosteleros.
En la actualidad, los accesos e intersecciones no disponen de una infraestructura peatonal específica que permita realizar estos cruces con las debidas garantías de seguridad, por lo que las personas que realizan estos desplazamientos deben compartir el espacio de circulación con los vehículos.
Por este motivo, el Alcalde solicitó a la Demarcación de Carreteras que realice un análisis específico de los dos enlaces y estudie las diferentes alternativas técnicas que permitan garantizar un cruce peatonal seguro, teniendo en cuenta las características de cada punto, la intensidad del tráfico y las posibilidades físicas existentes.
Tras la reunión, Luis Piña destacó la importancia de mantener una interlocución directa con la Administración titular de estas infraestructuras para conseguir que las distintas actuaciones puedan avanzar.
«Estamos hablando de tres cuestiones diferentes, pero todas tienen algo en común: afectan directamente a la seguridad, a la movilidad y a la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas. Desde el Ayuntamiento queremos proponer soluciones para que estas actuaciones puedan avanzar y encontrar una respuesta definitiva».